María Cantalapiedra
Desde niña, he vivido rodeada del brillo y la magia de la joyería.
Nacida en una familia dedicada a este arte desde 1979, la pasión por las joyas corría por mis venas. No era solo un negocio familiar, era mi estilo de vida, una forma de expresar belleza y emoción a través de piezas únicas.
Inspirada por mi herencia y motivada por mi propio talento, me formé en joyería. Lo que comenzó como un sueño se convirtió en una carrera próspera. Durante cuatro décadas, junto a mi familia y un equipo excepcional, he dirigido con éxito mi propia joyería.
La joyería no solo es mi trabajo, es mi mundo, es motor de vida.
Hace dos años, me embarqué en un nuevo capítulo: un proyecto de joyería online que lleva el nombre de mi hija y de mi madre, y de la joyería que fundamos en 1979: María Cantalapiedra.
Esta iniciativa representa la unión de dos generaciones, y dos pilares fundamentales en mi vida.