Sobre mi

Joyas con Alma
inspiradas en Canarias

Desde niña he vivido rodeada de joyas. Crecí en una familia dedicada a la artesanía joyera desde 1979, donde este oficio no era solo un trabajo, sino una forma de vida. 

Me formé profesionalmente en joyería, grabado y engaste, y esa base técnica me permitió convertir la tradición en un proyecto propio. Para mí, la joyería no es solo mi trabajo: es mi inspiración, mi mundo y mi motor.

  • Piezas únicas hechas a mano
  • Materiales seleccionados con criterio
  • Diseño con raíces en la tradición artesana
  • Detalle y emoción en cada joya

Piezas que duran,
Momentos que quedan

Hoy vivo en Canarias, donde continúo creando piezas, de acero, con piedras naturales y perlas cultivadas. Diseño joyas pensadas para acompañarte en el día a día, combinando calidad, resistencia y diseño.

Cada pieza nace de la intención de que dure, de que se lleve sin pensar y se note sin esfuerzo. No hay joyería de ocasión aquí: hay objetos para el martes, para el domingo, para todos los días que importan.

Cuatro décadas de tradición joyera

El nombre de María Cantalapiedra no es casual. Es el nombre de mi hija, el de mi madre y el de la joyería familiar que mantuvimos desde 1979 hasta 2020. Representa la unión de generaciones, la herencia recibida y el legado que continúa. Porque más que joyas, creo piezas que cuentan historias.

María Canalapiedra no es una marca. Es una historia de familia que sigue viva en cada pieza, con el mismo amor y el mismo oficio que empezó hace más de cuatro décadas.